domingo, 10 de diciembre de 2017

EN EL AMOR, ENCOMENDARNOS A LA MAGIA

 Mal de piedras
Milena Agus
Trducción de Celia Filipetto
Ediciones Sruela, Madrid, 119 páginas
(Libros de fondo)


  
   Milena Agus (Génova, 1955) es una profesora de lengua e historia en un instituto de Cágliari (Cerdeña). Se considera una persona normal, pero sus amigos comenzaron a hacerle notar su “locura”. Fue entonces, cuando para sanar, decidió escribir, porque la suya no era una chifladura que exigiese medicamentos o internamientos psiquiátricos. Se mostraba únicamente como  una imperiosa necesidad de crear. Así inició su ya amplia obra narrativa.
   Mal de piedras fue su segunda pieza narrativa y confirma el éxito obtenido en su debut con Mentre dorme il pescacane. La fuerza de la escritura de ambas novelas reside precisamente en la sencillez de su escritura a la hora de narrar, en la frescura de sus descripciones, en la naturalidad con las que nos aproxima a los personajes, en la fidelidad con la que retrata la atmósfera y los ambientes de Cerdeña, potenciado todo con la fuerza de formas dialectales que la traducción respeta en muchas ocasiones.
   Seguramente no se trate de un relato biográfico, como confiesa la autora; sin embargo se le asemeja. Milena Agus, haciendo uso de la primera persona, desgrana con ternura y con una enorme complicidad, la vida de la abuela. La mirada adulta de la nieta, que escribe mientras prepara su boda, permite que nos introduzcamos en el particular universo de la abuela. Treinta años, romántica, enamoradiza y en búsqueda del amor ideal. Mas los pretendientes huyen de su lado porque les escribía ardientes poesías amorosas, que incluso hacían referencia a ciertas guarradas. Increpa a Dios por ser tan injusto como para negarle el amor. La casan con un hombre recogido en el hogar por la familia tras los bombardeos de mayo de 1943. Pero no lo ama y duermen como hermanos, arrinconados cada uno en una esquina de la cama. Y un día la abuela tiene arrestos para decirle al abuelo que no gaste el dinero en las mujeres de la casa de citas, puesto que ella está dispuesta y le va a hacer todos esos servicios. Se convierte así en la puta del abuelo, jugando a la casa de citas. Si lo amaba o no, no importa demasiado. Hasta que hacen un viaje a las curas termales y allí encuentra al Veterano del que la abuela se enamora perdidamente y sin miedo a ninguna condena, a ningún infierno. Y a partir de entonces, su vida se divide en dos partes.
   Así pues, la novela nos interna en la eterna y desesperada búsqueda del amor con mayúsculas, esa obsesión que estará en las raíces de todos los acontecimientos de la vida de esta majer, que incluso provocará que la familia y los amigos la traten como una verdadera loca y que pretendan internarla en un manicomio, circunstancia o condena de la que se liberó gracias al hecho de que Italia entró en guerra.
   
                                       
Milena Agus


   Reconozco que Mal de piedras  es una sencilla novela costumbrista, sin embargo no deja de ser cierto que, a medida que avanza la trama, la autora nos va desvelando matices y ciertos claroscuros de los personajes. Y el mismo relato gana en profundidad. Además la autora sabe explotar con mano maestra la escenografía, el curioso y adorable entorno de la abuela, la Cerdeña del viento mistral y del mar brillante, los rasgos de la sociedad semi-rural sarda, en la que las relaciones todavía parecen las propias de los grupos primarios. Un relato, en definitiva, quizás insubstancial para algunos lectores; para otros, sin duda, un verdadero regalo para los sentidos. Y un claro mensaje: en las locuras amorosas es preciso encomendarse a la magia, ya que no hay manera de aplicar reglas.


Francisco Martínez Bouzas

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